Las estadísticas de Aullando (noviembre 2016)

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Con remontada final, épica incluida. Así podría definir el mes de noviembre. Lo que iba camino de ser un mes ramplón, inferior a septiembre y a octubre, acabó por convertirse en un mes más que notable, con 525 visitas y 199 visitantes. Inferior a octubre, pero por encima de septiembre. El patrón de visitas, por cierto, resultó diferente que en otros meses, puesto que un elevado número de entradas recibieron 10 visitas o más, siendo la X de los Adoquines la que, con 18, lideró la manada.

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Historias de una válvula – Epicentro (II)

Cierro los ojos, los abro.

En esos días, hay otra frase manoseada que me saca de quicio: Estate tranquilo. Una sentencia fácil a la que siempre respondo internamente con un Oh, gracias, no sabía que la clave para luchar contra la ansiedad era estar tranquilo. Han pasado ya dos días desde la primera taquicardia (Epicentro I), y me encuentro en Santiago. Mañana se termina la época de exámenes, con estadística, una asignatura que me hastía y a la que considero pura pseudociencia. Mientras repaso lo estudiado, reflexiono en lo poco que quiero estar aquí ahora mismo. Bien a gusto me habría quedado en casa, pero la cita con el examen es

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Adoquines (las calles en las que viví) – XII

Campo da Torre 6 (IV)

Lo que esperaba al volver, quién lo sabe. Tenía mis fantasías. Mejorar algunas relaciones estropeadas. Desarrollar interesantes ejercicios de honestidad. Escribir cosas, aprender otras que llevaba tiempo postergando. Lo que finalmente aprendí se puede resumir en un: ignorar las consecuencias de los propios actos, ese es el infierno. De mi cuarta etapa en casa no salvo nada. Ni las penurias ni las enfermedades ni el desempleo ni la falta de iniciativas. Un entusiasta desilusionado. Sería grandioso que esas penurias fuesen propias,

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mi voz

Mi voz que es tu voz que son las voces. La tarde adolece. Escucho llorar a un castor, solitario dando vueltas alrededor de su familia muerta. Cenizas. Casi carece de relación con mi voz, que calla, y que sigo sin encontrar aun a pesar del tiempo. Ese tiempo que, dicen, todo soluciona. Mi voz que es tu voz que son las voces. Y que cambian cuando subimos el volumen, al hablar. También cuando callamos. Todo esto pretendía ser un poema ginsbergiano, pero siempre fui un patán para la poesía, y cuando los poemas no me salen, lo

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Álbumes de Islandia

Camino de los dos años en esta isla mágica, y echando la mirada atrás, veo los álbumes de fotos que he ido construyendo con los sucesivos viajes, y me maravillo de haber estado ahí. En ocasiones, la nostalgia adelanta los tiempos y se instala incluso en el mismo momento en que vives algo, como si una parte de ti mismo previese lo sobrenatural de tu experiencia.

Estos son, desordenados, mis álbumes de Islandia.

Todo un laboratorio no seu interior

Interlocutor: Que valor lle da ás ciencias sociais e ao estudo do ser humano?

Krishnamurti: Señor, cando ten todo un laboratorio no seu interior, por que querería ‘estudar ao ser humano? Estúdese a vostede mesmo, ao ser humano total, toda a complexidade, beleza e extraordinaria sensibilidade que é vostede. Por que querería estudar o que outro di sobre os seres humanos? Vostede é toda a Humanidade; e vostede en

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Adoquines (las calles en las que viví) – XI

Hverfisgata 49

La calle del Barrio Oscuro de Reykjavík fue la arteria donde latió mi sangre el primer año que pasé en Islandia. Volvía de trabajar en el restaurante cantando a pleno pulmón Lips like sugar, de Echo and the bunnymen, porque los labios de Islandia me resultaban dulces, y también La Era Punk, de Algora, porque me sentía absolutamente soberano de mi vida y dueño del mundo, viviendo una suave vida de expatriado, ajeno a las catacumbas del sur, ganando un buen dinero por dar de comer a turistas encantados de visitar uno de los países Sigue leyendo

Historias de una válvula – Epicentro (I)

Cierro los ojos, los abro.

A los 19, estoy acabando el primer año de Biología en Santiago. Ya solamente me falta un examen, bioestadística. Justo he llegado de Santiago de hacer el penúltimo examen, química orgánica. Este lo suspenderé. Es ya mi segunda época de exámenes, tras la hornada de febrero, en la que hice pleno y no suspendí ninguna asignatura. Ahora, en cambio, tengo dudas con orgánica (y con razón), la de ese profesor que nos recomienda beber vodka pero no pastillas. Me he bajado del bus y estoy a tope de adrenalina, así que Sigue leyendo