Cuentos leves – XXVII

27

No es más que una postal triste. El perfil difuminado de un pueblo cualquiera, en primer plano la hierba alta y un caballo aburrido. Exhalación gráfica de un paseo en el que imagino otras vidas en las cuales mi protagonismo no es efímero y deprimente. Fantasías que mueren rápido, mientras mis pies pisan el encharcado suelo de gravilla. Los colores se escaparon de mis ojos hace tiempo. Sólo quedan blancos y negros, y un universo de grises que ocupan el espacio entre ellos. Y veo vidas por todas partes. Todas parecen mejores que las mías. Mundo de coletillas fáciles y consejos vacíos. No quiero la compasión de nadie. Por muchos colores que me escupan vuestras bocas, todos rebotan sobre esta postal, que sigue jodidamente igual.

 

Lee los demás Cuentos leves aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s