Miedo

(relato para concurso de #historiasdemiedo)

Soy una puta bomba de relojería. No me entendáis mal, en realidad todos lo somos. Existimos en una sociedad que quiere que nos comportemos: se amable, se gentil, ábrele la puerta a los demás, soporta estoicamente las colas, la ley está para cumplirla, dura lex, sed lex; es decir, que nos exige dejar dentro a ese depredador reptiliano que habita en lo más profundo de nuestro cerebro, y que es una alimaña, una bestia que podría desencadenar un apocalipsis y quemar el suelo que pisamos. Como Atila. Cuando me levanto, cada mañana, y miro mi reflejo en el espejo, me da asco el tipo que veo, con barba y la cabeza rapada a lo skinhead. Me doy algo de miedo, y no mantengo mucho rato la mirada. Lo justo para quitarme las legañas. ¿Cómo se hace para ser uno mismo; para no odiar por defecto a todo lo que se mueve; para no desear la muerte sangrienta y dolorosa de la especie humana? No soy empático. Me importan un carajo esos niñitos famélicos de vientre hinchado; menos aún los refugiados ahogados e hinchados y azules, que un día hablaron una lengua rara; o las mujeres muertas a manos de maridos locos; mucho menos, joder, esos soldados mutilados y mentalmente trastornados. Por mucho condicionamiento social, me importa yo, yo y el monstruo ese que vive en mí. Quiero placer, quiero ser el rey y que los demás me adoren, me cuiden, me quieran. Que me den lo que quiero, que no es ni más ni menos que lo que merezco. Págame la cerveza. Dame tu bocadillo. Y a tu mujer, de paso. Muere tú primero, mil veces y con dolor si hace falta. Es por eso que al salir de casa, hacia mi trabajo de mierda, miro a mi alrededor y me pregunto por qué este mundo funciona así, por qué no grazna nadie más que yo. Una madre idiota con su bebé en brazos. El conserje con aires de grandeza. Un gordo imbécil que avasalla a todos con su todoterreno. Esa cajera de supermercado que me mira con desprecio. Los mataría a todos. También al transporte público, a las aceras, a los desayunos continentales. Acabaría con los pájaros que pían por las mañanas como si les gustase el mundo a pesar de la existencial del halcón. Soy el omega, y todo lo demás, el alfa, así que dejadme vivir, dejadme respirar, dejad que me vaya de este lugar, al que en el fondo pertenezco. Al salir de trabajar bebo, bebo lo que puedo, a decir verdad, no lo suficiente pues mi metabolismo repugnante es de colmatado rápido y pasado un límite, caigo inconsciente. Lo de fumar también lo probé, pero las flemas me matan. ¿Qué salida me queda, más que la represión? Lo guardo todo dentro, y a veces, hago inventario. Traumas, pensamientos, emociones, todo bien metidito, a presión, dentro de una gran cápsula cuyo núcleo forma un miedo esencial, atávico, indescriptible. Capas y capas rodeado ese miedo atroz a todo. Y que cada vez pesa más. Oh, a veces lo sacaría, lo sacaría todo fuera, buscando esa sublimación freudiana. Matarlos a todos. O a mí mismo. Superar la frustración de no encontrar la manera. Me faltan las palabras, mi habla es torpe. Escucho una música deprimente. Galicia no es California. Mis pecados son perder, el fracaso, la cobardía, la deshonestidad. La melancolía. Ser un chimpancé. Ese soy yo, un triste humano de mierda, grandilocuente en lo privado, miserable y ridículo en lo externo, soy uno de esos que habitan nauseabundas ciudades viejas. Soy un chiste, alguien que no llegará a nada, que no matará a nadie por cobardía, y que al fin, no irá a un lugar diferente que el resto de los seres sintientes: la tierra. Todo eso me pasa por la cabeza cuando el día termina y estoy por acostarme, un fogonazo de resignación ante una vida desperdiciada en absurdos y sinsentidos. Todas las experiencias manufacturadas al por mayor, y Made in China. Ni siquiera producto nacional. Y, ¿sabéis qué? Que todos somos así, deleznables, oscuros. Y eso, esa colectividad, eso sí que da miedo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s