voy

plena luz del día

las calles desiertas

farolas apagadas

y ese cielo gris que lo devora todo desde el sur

todo son jardines descuidados

enredados en mis pasos vascos

pienso: lo justo es que junio sea vivido

mientras acuden a mí

todas las humillaciones pasadas

cuando se rieron de aquel cuentito, La enana blanca

cuando me descartaron para aquel partido

cuando me sustituyeron

cuando confundí drogas

cuando despreciaron mis fantasías

cuando nació aquella mosca, Phi

cuando me robaron

cuando tuve que hacer aquella llamada

cuando las ánimas, todas las ánimas

cuando, cuando, cuando

supongo que todas ellas

están detrás del

Juez

el que me ‘ayuda’ con las capas

y me pone ese caparazón

tortuguita, tortuguita

no sufres pero tampoco sientes

cuán preferible es el daño real

y no el infligido por ti misma

pienso: en París

en los adoquines y las crepes

intimidades abiertas

y veo a ese hombre que juegan con su perro

al anciano que pasea

a una mujer entre cabañas de pescadores

y mis pasos vascos, apaciguados

entre flores y angélicas

mi mirada espía islandeses en sus fiestas

en una cocina, lejos de la luz,

una mujer de brazos, enfadada

más allá dos boxeadores que entrenan

y una avioneta hacia los fiordos

entre árboles, la santa compaña, triste

aquí nadie cree en ella

el observatorio astronómico, muerto

y el gran hoy, abierto hace años

un gordo apesadumbrado,

un amigo en bicicleta, lejos

aunque en realidad no es amigo, sino conocido

el espectro huido de dos skaters

y mi propio espectro

entre bloques de edificios comunistas

es el espectro que me persigue

pero que ya no existe

muerta la duda

mi cuerpo le deja atrás

vagando entre soledades marchitas

yogas intranquilos

pajas pornográficas

cervezas desoladas

lo dejo atrás

escribiendo miedos

lo dejo atrás, apagándose

pobrecito

pobre yo de entonces

yo, que voy

sentado en esta silla de mimbre

escuchando tus palabras que son como truenos tranquilos

poderosas, suaves

la música me lleva

y me alejo de eso que fui

dejo las sombras

que un día tanto apretaron que casi era asfixia

y abrazo ese futuro incierto

la incerteza es el mayor de los regalos

profeta de mí mismo

amante de lo real

señor Juez

poco has de poder hacer

porque no hay juez que pueda

cuando no tiene poder

y a ti, compadre

te lo han arrebatado

tiempos de jubilación

mínima compensatoria, no más

voy, voy

queriendo

sin remedio voy

 

Se siente:

tiempo de sonrisas

Anuncios

Un comentario en “voy

  1. Pingback: voy – uxiogeno

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s