Sobre profetas

El único profeta es uno mismo.

Vuestro dolor es la ruptura de la celda que encierra vuestra comprensión

Y en la vida encontraremos maestros, pero es crucial ser consciente de que nuestro propio espíritu alberga un profeta interior que debemos seguir usando nuestra intuición, una herramienta en la que podemos confiar a ciegas.

Dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros. Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura

Sigue leyendo

Desde el Norte: Auður Ava Ólafsdóttir

A Auður Ava Ólafsdóttir la conocí en un tiempo en que Islandia todavía representaba para mí un sueño lejano. El doctorado lucía eterno y el país nórdico era más un ancla, un anhelo para sobrellevar las frustraciones de una época crítica, que una realidad tangible o que formase parte de mi horizonte inmediato, como lo haría más tarde; más un espectáculo de belleza, que contemplaba en el Heima de Sigur Rós, que un lugar real Sigue leyendo

Paterson: el brillo de lo pequeño

Entro en el baño, mi novia está sentada en la taza. Empiezo a cepillarme los dientes, mientras ella me pregunta si haré cuscús con verduras para comer. Ayer por la tarde vimos Paterson, de Jim Jarmusch, y todavía resuenan en mi interior las campanas de la película, reverberando como cuando lanzas una piedra a un estanque y las ondas no se detienen durante un largo rato. Es porque Paterson es una obra de arte deliciosa, el tipo de película que parece pequeña, casi nimia, pero que resulta ser gigantesca y dejar un poso insobornable en nosotros.

Sigue leyendo

Mientras haya bares, de Juan Tallón

En la contraportada de Mientras haya bares, de Juan Tallón, se puede leer la opinión de su compañero de profesión, Manuel Jabois: “En todos los libros de Juan Tallón late siempre lo más difícil en un escritor: una voz propia”. Se trata de una afirmación excepcionalmente acertada, pues si algo caracteriza a Juan Tallón es un estilo reconocible tanto en sus libros como en sus columnas semanales en El País o El Progreso y artículos de la Jotdown. Una voz que todos los tallonistas (término acuñado por un admirador que sufre una curiosa maldición con los libros del escritor gallego) podemos reconocer en cualquiera de sus textos.

Sigue leyendo

Murray y la vida

De alguna forma, Cómo ser Bill Murray (que, aclaro, no es un manual de autoayuda), me recuerda la aquella extraña película, Cómo ser John Malkovich. Ambas comparten un bizarrismo difícilmente superable, aunque la película es ficción, mientras que en Cómo ser Bill Murray, lo que Gavin Edwards nos cuenta es la misma realidad. La identidad de Bill Murray, expuesta, resulta de una honestidad asombrosa. Un tipo estrambótico e imprevisible, y bueno.

Sigue leyendo

En Casa Vilas

Egmont, Op 84, Beethoven. Afuera, la nieve devora Vesturbær. Algunos coches se detienen un momento delante de la famosa heladería, pero todavía no ha abierto. De un Qasqai desciende un hombre como quien desciende de un módulo espacial, se queda plantado ante la puerta, decepcionado, y esa decepción visible en sus hombros coincide con el repunte de Beethoven, a los dos minutos y medio de comenzar, echando mano de unos violines que a mí me suenan afilados. Drama de guerra.

Sigue leyendo

Notas para La práctica de lo salvaje, de Gary Snyder

“Como manifestó hace años Claude Lévi-Strauss, las artes son el territorio salvaje que sobrevive en la imaginación, como parques nacionales en el interior de mentes civilizadas”.

“Necesitamos una civilización que pueda convivir entera y creativamente con lo salvaje”.

“Ahora soy como aquel que está sobre una roca, rodeado por un desierto de mar”, Tito Andrónico.

“[…] si no recuperamos el procomún, retomando el compromiso personal, local y Sigue leyendo

Solo pido un poco de belleza, de Bru Rovira

Vueltas que da la vida. En una ocasión, hace años, mi amiga Maria, de Barcelona, me habló de un periodista habitual de La Vanguardia y que había escrito un libro buenísimo sobre África. Aquel no me lo pude comprar, eran tiempos de escasez, y me olvidé. Fue otra María, años más tarde, la que me regaló un librito llamado Solo pido un poco de belleza, del mismo periodista: Bru Rovira.

solo-pido-un-poco-de-belleza-la-reivindicacion-de-los-indigentes-de-bru-rovira-3786

Sigue leyendo